El verano pasado fuimos a Tarragona a pasar unos días, visitar la ciudad, el casco antiguo, pasear por sus calles y alojarnos en teoría en uno de los “mejores” hoteles con vistas a la costa. La odisea para llegar a Tarragona desde la Renfe en Barcelona fue bastante patética y peculiar. Normalmente cuando compras un billete para según que destino, largo o medio dentro de los limites establecidos, uno tiene derecho a un asiento por billete y mas cuando te cuesta la ida y vuelta alrededor de 9€ por cabeza. Al esperar la llegada de dicho tren, nos dimos cuenta que aquello era un “marica el último” puesto que el que llegaba para recogernos en aquel momento estaba casi lleno y ni la mitad del mismo bajaba en la estación de Sants, por lo que comenzó una carrera sin cuartel por encontrar un hueco primero para subir al tren entre tanto guiri y segundo para sentarse en algún lugar vacío para sobrellevar un trayecto de 50 minutos.
Como era de esperar inspirando y expirando, no encontramos asiento, así que tuvimos que comernos esa distancia a pie en uno de los vagones. Injusto y patético, pero bueno como ya es la costumbre… La resignación a veces puede ser maravillosa.
Entre el hospedaje en aquel hotel el cual no se libra de mi crítica (que supongo comentaré en otra entrada cuando me dé) ese fin de semana de playa y noches de paseo y locales estuvo muy bien.
Acabamos uno de esos días por la noche en una terraza donde nos ofrecieron una “mamada” y claro, la idea nos gustó. Además creo que hace tiempo oí hablar de ese cocktail pero olvidé por completo su sabor y de que estaba hecho. Os podéis imaginar el cachondeo, lógico. En Tarragona, en fiestas, la “mamadeta”es un cocktail típico de allí. Dicha bebida es una mezcla de Chartreuse amarillo, Chartreuse verde y granizado de limón. Entra demasiado bien en noches de calor. En Tarragona por lo que he llegado a saber, la bebida se hizo tan popular debido a que mucho antes había una destilería de Chartreuse en la ciudad.
La receta para hacer una mamadeta (mamadita en castellano) es: Mezclar Chartreuse verde y amarillo en un vaso de chupito a partes iguales y pasarlo a un vaso mediano llenándolo posteriormente de granizado de limón.
Tenemos que volver a Tarragona un día de estos. Tenemos que volver a tantos lugares…















